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Donde ya conversas

Tu compañero, a un mensaje de distancia.

Escríbele o mándale una nota de voz — desde el autobús, la fila, la mitad de una reunión. Ethos captura la idea, hace lo que pediste y la archiva en el diario y la memoria que ya llevas. Sin app nueva que abrir, sin hábito nuevo que armar. Cualquier cosa que salga de tu mundo espera tu sí.

Tu compañero, a un mensaje de distancia.
Captúralo

Dilo o escríbelo. La idea queda igual.

Un mensaje cuando tienes una mano libre, una nota de voz cuando no. Ethos transcribe la nota de voz, lee tus palabras simples — sin comandos, sin formato — y sigue desde ahí. La idea a medio formar camino a casa deja de perderse; aterriza en un lugar donde puede crecer.

Notas de voz, transcritas

Grábala en movimiento. Ethos convierte el audio en palabras, entiende lo que quisiste decir y actúa.

Solo palabras simples

'Recuérdame llamar al casero el jueves.' Esa es toda la instrucción — nada de sintaxis que aprender.

Reenvía lo que te llega

Un enlace, una dirección, un nombre de otro chat — mándalo y Ethos lo lee y lo archiva en tu mundo.

Actúa

Redacta, recuerda y agenda. Tú apruebas lo que sale.

Pídele un correo y escribe el borrador. Pídele un recordatorio y lo crea. Pregúntale por tu semana y mueve la reunión. Prepare lo que prepare, cualquier cosa que salga de tus manos — un correo enviado, una invitación — espera tu sí explícito.

Borradores, no envíos

Escribe el mensaje y te muestra exactamente qué mandaría. Tú decides si sale, y cuándo.

Recordatorios y agenda

Crea un recordatorio, reserva un horario, mueve una reunión — Ethos confirma el cambio con palabras simples.

Notas a documento limpio

Manda apuntes sueltos por WhatsApp. Ethos los convierte en un documento ordenado, listo cuando tú digas.

Todo aterriza en algún lado

Todo lo que mandas encuentra su lugar en tu vida.

Lo que dices por WhatsApp no queda atrapado en un hilo de chat. Fluye al diario, la memoria y las Páginas que guardan tu historia — para que meses después recuerde el nombre que mencionaste de paso, y responda tu pregunta de medianoche desde tu propia historia y no desde cero.

A tu diario y tu memoria

La idea que mandaste aterriza donde vive el resto de tu vida — buscable, dentro de meses.

Respondido desde tu contexto

Pregunta lo que sea y Ethos responde desde lo que le contaste, no desde un chatbot genérico sin memoria de ti.

Tu resumen matutino, entregado

Cada día te manda lo que viene, lo que quedó pendiente y lo que te necesita — en el mismo hilo.

Un mensaje lo empieza todo.