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Se vuelve tuyo

No es un chatbot con ajustes. Es un compañero que moldeas tú.

Ethos empieza preguntándote quién eres y cómo quieres que sea. A partir de ahí, se vuelve cada vez más tuyo — y todo lo que tiene en mente queda abierto para ti: léelo, edítalo o bórralo cuando quieras.

No es un chatbot con ajustes. Es un compañero que moldeas tú.
La entrevista

Personalidad a partir de tus respuestas, no de una página de ajustes.

Ethos te hace preguntas de verdad — cómo piensas, qué valoras, cómo quieres que te hable cuando algo sale mal — y construye su personalidad, su estilo y sus reglas de base con lo que dices. Repítela cuando hayas cambiado.

Una mente abierta

Lee lo que tiene en mente. Edítalo a mano.

Personalidad, estilo, reglas de base, lo que sabe de ti — cada nota que Ethos lleva a tus conversaciones está en una sola página en Mente. Edita una nota y cambia desde tu próximo mensaje. Bórrala y queda olvidada.

Siete notas breves

Todo lo que acompaña cada conversación — visible, no enterrado.

Tuyas para corregir

Si Ethos te entendió mal, corrige la nota. Sin ticket de soporte, sin misterio.

Mientras duermes

Reflexiona sobre tus días y te los devuelve.

Cada noche, Ethos conecta en silencio lo que pasó. Cada semana te escribe una reflexión breve — qué importó, qué se repitió, qué merece una mirada. No es un panel de métricas: es un párrafo que suena a que alguien prestó atención. En las rachas buenas y en las difíciles.

Cada noche, en silencio

Ánimos, personas, decisiones, cabos sueltos — conectados mientras descansas.

Cada semana, en palabras

Una mirada escrita, no un gráfico. Reconocerás tu semana en ella.

Empieza a moldear el tuyo desde la primera conversación.