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Tu agente Ethos

Díselo a Ethos. Actúa. Tú decides.

Escribe un mensaje o manda una nota de voz. Ethos redacta el correo, te encuentra un hueco en la agenda, convierte notas sueltas en documentos limpios — y se detiene a preguntarte antes de que algo importante salga de tus manos. Recuerda qué decidiste y por qué — así la próxima vez no empiezas de cero.

Díselo a Ethos. Actúa. Tú decides.
Pide

Un mensaje es todo lo que necesitas.

Escribe lo que necesitas o graba una nota de voz — como te salga. Palabras simples, nada de comandos. Ethos lee lo que dices y sigue desde ahí. Pídeselo desde WhatsApp, igual que le escribes a un amigo.

Texto o nota de voz

Escribe cuando tienes un minuto — o graba una nota al vuelo. Las dos funcionan.

Tus palabras, no comandos

Sin sintaxis que aprender. Di lo que quieres en tu propio lenguaje y Ethos sigue desde ahí.

También desde WhatsApp

Habla con Ethos desde WhatsApp, por mensaje o nota de voz, y recibes respuesta ahí.

Actúa

Hace el trabajo. Tú revisas el resultado.

Ethos redacta el correo y lo deja listo para que lo revises. Crea o mueve un evento en tu calendario. Da forma a tus notas sueltas y arma un documento para compartir. Y trae los archivos y notas a los que tiene acceso, justo cuando los pides.

Redacta el correo

Redacta el mensaje, listo para que lo revises. Tú decides si se manda y cuándo.

Agenda o mueve el horario

Crea eventos y reagenda cuando algo cambia. Conectado a tu Google Calendar.

Convierte notas en documentos

Toma lo que escribiste y lo convierte en un archivo limpio, listo para compartir — para descargar, o directo a tu Drive.

Confía

Nada sale sin tu sí.

Cada conexión que activas — calendario, correo, archivos — la manejas tú. Desconectas cuando quieres y las claves guardadas se borran. Cualquier acción que afecte a otros se detiene hasta que la confirmes. Las cosas internas pequeñas se pueden deshacer.

Tus conexiones, tus reglas

Activa o desactiva cada conexión desde la configuración. Calendario, correo, archivos — cada uno por separado. Desconectas y las claves desaparecen.

Cada acción hacia afuera espera

Mandar un correo, compartir un documento, una invitación — nada sale sin tu sí explícito.

Las cosas pequeñas se deshacen

¿Cambiaste de idea un momento después? Las acciones internas tienen una ventana para deshacer. Todo sigue bajo control.

Tu agente está listo.